La vida sin perro es, sin duda, uno de los errores más grandes y aunque es posible vivir sin ellos tal opción no vale la pena.
Me encontré con este cachorrito en la calle, venía así y yo -insípido homínido- no dude en tomarle una fotografía. No supe cómo se llamaba, pero era extraordinariamente simpático y cariñoso que me rendí ante su belleza canina.
Me encontré con este cachorrito en la calle, venía así y yo -insípido homínido- no dude en tomarle una fotografía. No supe cómo se llamaba, pero era extraordinariamente simpático y cariñoso que me rendí ante su belleza canina.
Ya tú sabes mai vengo tripeado.
Sandunguea baby, dale con flow;
es lo que hay blin blin.
Ya tú sabes, el jefe ¡Perrea,perrea!
Sandunguea baby, dale con flow;
es lo que hay blin blin.
Ya tú sabes, el jefe ¡Perrea,perrea!
Un fantástico humorista estadounidense, Groucho Marx (lo recomiendo), dijo en uno de sus míticos monólogos una frase que a más de uno nos hubiese gustado pronunciarla: Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer.