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martes, 8 de septiembre de 2009

SR. PUNTO VIVA (StHassan)

Hoy en día hay muy pocas personas que no tienen deudas, por uno o por otro motivo, préstamos de dinero hay todos los días. Los mercantes han aprovechado esta situación para hacer que sus compradores tengan la facilidad de obtener un producto en calidad de préstamo y lo paguen en cómodas cuotas. Un negocio sin igual. Es bueno destacar que este negocio se ha extendido gracias a las mujeres, son ellas las compradoras compulsivas en todos los aspectos, gastan bastante dinero en artículos de belleza; claro, vale subrayar que no creo que sea malo, sino muy bueno, es un medio que ayuda a dar más glamur a esta vida. Sin embargo, veamos por otro lado la foto -el lado de los vendedores- que en su mayoría también son mujeres, en algunos las que más compran. Pero en fin, el punto es que ellas o ellos hacen lo posible por vender algo, en realidad porque ganan un determinado porcentaje por el producto vendido. Entonces es lógico que vayan anotando todos los productos vendidos con sus determinados precios para poder cobrar sin errores y como vemos en la foto, si no saben su nombre simplemente toman en cuenta la educación y escriben “tía de Cindy” o mejor aún “Sr. Punto Viva”.

sábado, 4 de julio de 2009

UNA DE LECHE Y QUESILLO

Lo he venido diciendo, lo he estado demostrando: los letreros son un sub-mundo portentoso. Ya en la vieja Roma (matriz histórica del cartelismo) se podía leer en el Arco de Séptimo Severo del Forum Magnun la famosa frase: “Manifestorum comostro tu culum letrus; y yo te mamorum comostro ciudadelis” -…o algo parecido- que significaba: Dime cómo son tus letreros y yo te diré cómo es tu ciudad.

Sólo permítanme mostrarles una minúscula, una insignificante verbigracia, prometiéndoles, por supuesto, otras que estén a la altura de este blog cutre.

Es que mira… en verdad yo ya estoy un poco cabreado con esto de los detalles, ya no hay detalles, no hay nada que descubrir, la ciudad muestra su cutre rostro sin escrúpulos. Lo hagamos rápido, porque ahora que hago esta entrada son las 3:14 de la madrugada y en verdad ya tengo sueño y mañana no quiero amanecer y toparme con esta foto nuevamente. ¡Vale!

Primero, el anuncio está escrito sobre cartones, cartones viejos, dañados; con un marcador que ya ni pinta, con una mano de pintura deplorable. Casera de la leche y los quesillos, le estoy hablando a usted: ¡¿Podría no ser tan tacaña?! Segundo, dos letreros diciendo lo mismo… ¿para qué?, ¡¿para qué, casera?! No nos lo ande repitiendo… ¿en qué anda pensando pues?, ¿a poco cree que todos sus clientes tiene Alzheimer? Tercero, caserita “quesíllo” no lleva tilde. Cuarto, ahí dice “Hay – leche”. Ahora sí, por fin algo le salió bien (como a mí me gusta), porque en realidad lo que la caserita quiso decir fue que “Hay MENOS leche”, ¡eso está bien! Eso influye al cliente, estimula la percepción del consumidor, lo presiona a la compra inmediata; porque el cliente va a pensar “ahora hay MENOS leche, quizá más tarde ya no quede nada” y entonces comprará casi con desespero. ¡Bien pensado! Quinto, insisto con la pintura del letrero de abajo. Uy, uy, uy… ahí erraste nuevamente casera. ¿Qué es eso? Las letras de la pintura chorreando que le da un efecto sanguinario, sádico, criminal y terrorífico. Estás vendiendo leche y quesillo caserita, son alimentos blancos, nobles, dignos, seculares; no estás vendiendo tripas, carne molida o corazones de humanos. A nosotros los transeúntes de la calle Venezuela nos fascina la leche, la leche es el alimento de los dioses, es nutritiva, defitivamente saludable, leche de vaca generosa es lo que todo transeúnte de calle Venezuela quisiera comprar. Sexto:


¡Mierda! Sin comentarios.

jueves, 11 de junio de 2009

TRÁFICO COMERCIAL

¡No, no! los escaparates de ropa al estilo de los passages parisinos de la Avenue des Champs-Elyséss ya pasaron de moda, lo que mola ahora es vender ropa colgándolas en las puertas traseras de los carros. En Cochabamba, en la calle 25 de Mayo, encontré uno de esos prototipos innovadores que está revolucionando el mundo de las ventas.