jueves, 11 de junio de 2009

MERCADOTECNIA AXIOLÓGICA

Estamos en una nueva era. Eso de que las imprescindibles canteras reproductivas de los valores morales sean los colegios, las iglesias o la célula familiar es ya un arcaísmo ético. Ahora está de moda el consumismo, el libre mercado. La oferta y la demanda se filtran por nuestros principios más “inamovibles”; al respecto, en la Universidad Mayor de San Simón se han ingeniado un mecanismo lucrativo que vislumbra mucho éxito con el asunto de los valores humanos. ¡Ahora tener valores será mucho más fácil!

Comprador: Buenas tardes señora, por favor 4 bolivianos de responsabilidad, 2 pesos de justicia, sin chimichurri, y un kilo de compasión, para llevar por favor.

IMPRESIÓN

Centro de Estudiantes, Carrera de Comunicación Social, U.M.S.S.

¿Que no hay impresiones? A mí me da la impresión de que ese o es el Che Guevara o Cantinflas con una boina.

GLAMOUR AGRESTE

Joyería, joyería… ni tanto, tengo mis dudas de que la Tiffany´s & Co. haya empezado así. ¿Qué venden aquí?, ¿gargantillas de choripán?, ¿pendientes tallados en cráneo de huanaco? Es que mira, glamour, glamour… tampoco.

ADAPTACIÓN JUSTA

Lo que van a ver es una efigie que personifica a Iustitia, deidad romana que evidentemente representa (e imagino que sigue haciéndolo) a la justicia. Tiene los ojos vendados, sostiene una balanza con la mano izquierda y con la derecha ase una espada desenvainada y bla, bla, bla. Todos sabemos el porqué.

A los estudiantes de Derecho de la San Simón esta imagen les pareció inverosímil y ajena; por eso, con un buen sentido de adaptación, decidieron –concientemente- adecuarla a nuestro contexto. Bastó un pelotazo para nacionalizar a Doña Justicia.

Es que la justicia levanta pasiones volcánicas; se conocen casos en el que los litigantes le han dejado flores y le han prendido velitas a sus pies.

SOMBRILLA

Señor don alquilador, por favor sólo alquíleme las sillas, las mesas y las vajillas… sus toldos no, están rotos.


Servi-SOC, se rompío la sombrilla.

TAUTOLOGÍA

Este letrero está pegado en un Alojamiento de la calle Aroma. Lo vi, me detuve, lo leí, seguí caminando, me cagué de risa, volví y le tomé una foto.

Yo vi con mis propios ojos cuando el señor mayor bajó abajo y salió afuera para pegar en la pared del muro este letrero; mis oídos escucharon cuando él le dijo a su hermano de él que necesitaba un recepcionista, porque recepcionistas diurno día y vespertino tarde ya tiene y nos los requiere para necesitarlos. Desde siempre fue su idea suya de él mismo buscar un recepcionista nuevo, hasta que por fin al final se decidió anunciar el anuncio. Ahora, en este momento sólo queda esperar que aparezca un recepcionista nocturno noche… ¿no?

Otra cosa. Observé la parte inferior derecha del anuncio, hay una “S” encubierta con perifollos (º´,/Ç*), lo que me hace pensar que se trata de un error. En realidad escribieron la palabra SURGENTE; Es decir, necesitan un recepcionista –además de nocturno- surgente, sobresaliente, idóneo… o ¿necesitan un recepcionista nocturno de noche surgente? ¡Wa!… ya me confundí.

P.E.N.E.

Tomé esta foto en los pasillos de la Facultad de Economía de la San Simón.

¿Cuánta credibilidad puede tener un partido político que tiene el nombre de un órgano reproductor? La aprobación o rechazo hacia este frente universitario dependen de 5 factores que sugiero a continuación. Dependen de:

1. Las propuestas que eyaculen
2. El tamaño de sus ambiciones
3. La duración de su gestión
4. Su posición ideológica
5. La firmeza de sus representantes

PLAGA DE LOS ÁRBOLES TALADOS

Mamá me dijo que me había alejado de dios y me preguntó que porqué ya no iba a las iglesias. Yo le mostré esta foto como paliativo.

Desde que empezaron a caer árboles en las puertas de las iglesias, como plagas apocalípticas, el número de acólitos católicos ha disminuido. El Vaticano lo sabe y por eso han resuelto excomulgar a todo árbol que interrumpa la entrada a la “Casa de Dios, puerta del cielo”.

MAESTRO

Es éste, según su placa, un monumento al maestro y, fehacientemente, está erigido pues en la Plaza del Maestro:

Ese peinado conservador, esa corbata ceñida al cuello, ese rictus austero, esa mano detrás del cuello del niño y ese niño con gesto de “¡perdón profe, ya profe, ay, ay!” con el cuerpo curvado de dolor me hacen pensar, más bien, en un monumento al abuso escolar, a la educación vertical y al maestro improcedente y contumaz.

Dedicado a Humberto, gracias a vos me di cuenta lo que no quería ser.

POR FAVOR

Eso de tocar el timbre de una casa X y correr despavoridamente mientras a tus espaldas una histérica vieja grita “¡muchacho atrevido!”… ¿lo hicieron algunas ves? Encontré un lugar donde puedes recordar esa traviesa infancia y en el que te piden que toques su timbre; te lo solicitan con un derroche de cordialidad que es casi imposible pasar sin tocarlo. Yo tomé la foto, toqué el timbre y corrí.